Muchos emprendedores pasan meses encerrados puliendo una idea antes de mostrarla al mundo. Spoiler: el mercado no espera. Una idea mediocre ejecutada con rapidez y validada con clientes reales siempre vencerá a una idea brillante que se queda en el papel. No busques la perfección; busca el Producto Mínimo Viable (MVP), lánzalo, escucha el feedback y pivota sobre la marcha. La calle es el mejor laboratorio.
