La trigésima edición de la Feria Nacional del Copé cerró con broche de oro en La Pintada, demostrando que el corazón de Coclé late con fuerza agropecuaria. Del 26 de febrero al 2 de marzo, el MIDA transformó este espacio en una plataforma de negocios donde los pequeños productores pasaron de la cosecha a la venta directa, dinamizando la economía de las familias rurales y resaltando la identidad cultural de la región.
Bajo el liderazgo de Kalizol Caballero y Javier Miranda, la institución reafirmó que el campo panameño no solo produce comida, sino también oportunidades de emprendimiento sostenible.
Lo que debes tener en el radar:
Mercado directo: Los emprendedores locales comercializaron rubros esenciales como frijol, ñame, yuca y plátano, conectando la producción del campo con la mesa de los visitantes sin intermediarios innecesarios.
Iconos artesanales: El sombrero pintado tuvo su propio escenario de gala, permitiendo que los artesanos de la zona monetizaran su talento y mantuvieran viva la joya artesanal por excelencia de La Pintada.
Inteligencia climática: En un movimiento clave para la resiliencia del negocio agrícola, los productores recibieron el boletín agroclimático para tomar decisiones basadas en datos y proteger sus cultivos ante la variabilidad del tiempo.
El balance final: Eventos como la Feria del Copé son el termómetro real de nuestra seguridad alimentaria y capacidad emprendedora rural. Al combinar la venta de productos tradicionales con herramientas técnicas modernas, el MIDA asegura que el productor no solo sobreviva, sino que evolucione. Si tu negocio depende de la tierra, estar presente en estas vitrinas regionales es la mejor estrategia para validar tu producto y entender el pulso del mercado local.
